Una cuenta corriente es un contrato que se establece entre dos partes que mantienen una relación comercial habitual. Por ejemplo, entre cliente y proveedor, o incluso entre filial y matriz de un mismo grupo de empresas. Las cuentas corrientes más características son las bancarias que establece el banco con sus clientes. La finalidad de una cuenta corriente es la de ir anotando las operaciones financieras, para poderlas liquidar conjuntamente al final del periodo establecido, por ejemplo, al final del mes, o del trimestre.
Las cuentas corrientes bancarias se consideran un instrumento de corto plazo y para su cálculo se aplica capitalización simple. Para obtener la rentabilidad se puede aplicar uno de los tres métodos siguientes.
- Método directo
- Método indirecto
- Método hamburgués
Nosotros utilizaremos el método hamburgués por ser el más utilizado en la práctica bancaria.
El archivo de Excel contiene una Hoja2 con la liquidación de una Línea de Crédito por el método hamburgués. En el siguiente vídeo se comenta cómo se ha realizado.